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-Comentario sobre la Sentencia del TJUE de 16 de abril 2013--

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En construcció.Comentario sobre la Sentencia del 16 de abril 2013 del Tribunal de Justicia, publicado en la Revista Jurídica de Catalunya. Asuntos acumulados C-274/11 y C-295/11, Reino de España y República Italiana c. Consejo de la Unión Europea
1. Mediante su Decisión 2011/167/UE de 10 marzo 2011 el Consejo autorizó una cooperación reforzada en el ámbito de la creación de protección mediante una patente unitaria, justificada en la necesidad de que “una patente unitaria con efectos uniformes en toda la Unión debe figurar entre los instrumentos jurídicos a disposición de las empresas”. Esta Decisión ha habilitado la posterior aprobación, el 17 diciembre 2012, del Reglamento nº 1257/2012 del Parlamento Europeo y del Consejo, por el que se establece una cooperación reforzada en el ámbito de la creación de una protección unitaria mediante patente, y del Reglamento nº 1260/2012 del Consejo, por el que se establece una cooperación reforzada en el ámbito de la creación de una protección unitaria mediante patente en lo que atañe a las disposiciones sobre traducción. El sistema de la patente unitaria se completa con una tercera pata, de naturaleza convencional, como es el Acuerdo sobre el Tribunal Unificado de Patentes (TUP) aprobado el 11 de enero de 2013.

Testing…Essayez de démarrer…A pesar del proclamado propósito de la Decisión 2011/167/CE de dotar a la patente unitaria de unos efectos uniformes, la realidad posterior ha evidenciado un claro fracaso de la UE en este objetivo, pues de forma deliberada ha quedado excluida del Reglamento nº 1257/2012 la regulación de los efectos y límites del derecho de patente unitaria, atendiendo con ello a una exigencia del Reino Unido, que se opuso a que unos aspectos tan nucleares y definitorios del derecho de patente quedaran sometidos a la interpretación del TJUE. Se explica así la anomalía de ver trasladada al Acuerdo CUP la regulación de unas cuestiones tan sustantivas como son los efectos y límites del derecho de patente unitaria (ver sus artículos 25 a 30).
Lo paradójico del caso es que este vaciado y limitación del contenido del Reglamento nº 1257/2012 ha venido a cargar de razón a las objeciones que el Reino de España ha venido planteando contra la cooperación reforzada en materia de patentes, al señalar que el resultado alcanzado podía haberse obtenido de forma natural, sin acudir a dicha cooperación reforzada, mediante la adopción de un acuerdo especial en el sentido del artículo 142 del Convenio sobre Concesión de Patentes Europeas firmado en Múnich en 1973.
En definitiva, cuando el TJUE dicta en abril de 2013 su Sentencia resolviendo la impugnación de España e Italia contra la Decisión 2011/167/UE que autorizó la cooperación reforzada, no sólo habían visto la luz los mencionados Reglamentos 1257/2012 y 1260/2012 y del Acuerdo TUP, sino también la impugnación que contra dichos Reglamentos ha formalizado el Reino de España ante el propio TJUE. Como era de esperar, el TJUE resuelve la impugnación de la Decisión 2011/167/UE haciendo abstracción de estos acontecimientos posteriores.
2. Antes de detallar los motivos de impugnación de la Decisión 2011/167/UE planteados por el Reino de España y la República Italiana procede aclarar que su oposición al sistema de patente unitaria inicialmente propuesto por la Comisión UE estaba específicamente referida al régimen lingüístico, de manera que ambos Países estaban conformes con todos los demás elementos que componen dicho sistema. Esta oposición al régimen lingüístico propuesto por la Comisión es la que llevó al Consejo a promover el mecanismo de cooperación reforzada, promulgando la referida la Decisión 2011/167/UE.
¿Tan importante es la cuestión idiomática en este ámbito? La respuesta es inevitablemente afirmativa, y ello por un doble orden de motivos.
En lo sustancial, las patentes delimitan un ámbito normativo de excepción objetiva al libre mercado y, por ende, a la libre competencia, de manera que resulta primordial una adecuada publicidad de dicha excepción en forma de patente, publicidad que requiere una publicación de la patente en la lengua oficial del territorio en el que está llamada a desplegar sus efectos, por evidentes exigencias de difusión y seguridad jurídica. Esta exigencia de publicidad de las patentes en los idiomas relevantes ha sido resuelta de forma más o menos convincente mediante mecanismos como la traducción automática, y otras previsiones complementarias, de manera que no es en este punto donde residen los mayores motivos de la oposición planteada por el Reino de España y la República Italiana, sino en el motivo que a continuación se expone.
En efecto, en lo circunstancial, la patente unitaria viene condicionada por la preexistencia del sistema de la patente europea, que mantiene desde su creación en 1973 un régimen de cooficialidad de tres lenguas en la tramitación y concesión de las patentes: el alemán, el francés y el inglés. Sin duda esta cooficialidad pactada hace cuarenta años es poco acorde con el vigente contexto socioeconómico, donde la tecnología ha pasado a expresarse primordialmente en inglés. La propia inercia de las instituciones, y la presión ejercida por los beneficiados por el actual statu quo, básicamente autoridades y empresas germanas y, en menor medida las francesas, explican que en pleno siglo XXI la UE esté apostando por un sistema de patentes que privilegia al alemán y al francés. A nadie se le escapa los réditos asociados a dicho privilegio, y de ahí la oposición de España e Italia. Algunas de las consecuencias ligadas al mantenimiento del alemán y el francés son una sobrerepresentación de examinadores y funcionarios alemanes y franceses en la Oficina de Patentes Europeas, así como la dificultad que encuentran las empresas que no dominan dichos idiomas en entender, sin acudir a costosas traducciones, los expedientes tramitados en aquellas lenguas, dominio idiomático que adquiere especial importancia para conocer posibles alegaciones del solicitante de la patente durante la tramitación de la misma que pueden ser a la postre autolimitativas del alcance de la protección de su patente.
3. El primer motivo de impugnación de la Decisión 2011/167/UE que examina la Sentencia es el relativo a la falta de competencia del Consejo para autorizar la cooperación reforzada, al entender los impugnantes que recae sobre una de las competencias exclusivas de la UE, lo que resultaría contrario al artículo 20 TUE. Esgrimen los impugnantes que el artículo 118 TFUE que trata la creación de títulos europeos para la protección uniforme de los derechos de propiedad industrial sería una competencia exclusiva, que puesta en relación con lo dispuesto en el artículo 3 TFUE debería considerarse como norma sobre competencia necesaria para el funcionamiento del mercado interior.
La Sentencia desestima este motivo al acoger la tesis de la demandada y coadyuvantes, en el sentido de que el artículo 4.2 TFUE dispone como competencia compartida entre Estados miembros y UE la del ámbito del mercado interior, y que el artículo 118 TFUE se sitúa en el ámbito del mercado interior. De este modo, el Tribunal de Justicia considera implícitamente, sin entrar a debate, que la condición de competencia compartida es en cualquier caso suficiente para el establecimiento de la cooperación reforzada.
4. El segundo motivo de impugnación de la Decisión 2011/167/UE se centra en la alegada desviación de poder que se produciría por recurrir al procedimiento de cooperación reforzada con ánimo de eludir la exigencia de unanimidad requerida por el procedimiento legislativo ordinario de la UE, de forma que se excluye a España e Italia de cualquier negociación sobre el régimen de la patente unitaria, privándolos de su derecho a oponerse.
Pues bien, a este respecto el Tribunal viene a considerar que nada impide que para aquellos actos que exigían de unanimidad para su aprobación se aprueben por el procedimiento de cooperación reforzada cuando se cumplan los requisitos de los artículos 20 TUE y 326 y 324 TFUE (reguladores de la cooperación reforzada). Y, por otro lado, la situación que puede conducir legítimamente a una cooperación reforzada es aquella en que los objetivos perseguidos por dicha cooperación no puedan ser alcanzados en un plazo razonable por la UE en su conjunto, de forma que si la UE no podía establecer la patente unitaria en un plazo razonable, es legítimo el autorizar la cooperación reforzada sin que se esté eludiendo la exigencia de unanimidad ni la participación de otros Estados en la negociación.
Aquí el Tribunal tampoco entra a valorar si era posible alcanzar un acuerdo entre todos los Estados miembros de la UE para la creación de la patente unitaria en un tiempo razonable, bastando con recordar que si bien esa deducción fue alcanzada por el Consejo a finales del año 2010, siendo que la propuesta de la Comisión sobre el régimen lingüístico aplicable en el ámbito de la patente europea fecha en 30 de junio de 2010, escasos meses para unas negociaciones sobre una materia tan trascendental.
5. El tercer motivo de impugnación examinado por la Sentencia es sobre una supuesta infracción del artículo 20 TUE en cuya virtud la cooperación reforzada solo se pude autorizar como último recurso, habiendo agotado previamente todas las posibilidades de negociación. En este caso no transcurren ni seis meses desde la propuesta de la Comisión del régimen de traducciones aplicable hasta la propuesta de cooperación reforzada.
Para el Tribunal de Justicia es el Consejo el que tiene la capacidad de determinar si los Estados miembros pueden alcanzar una solución de compromiso en un plazo previsible, al ser ésta la institución que aprueba definitivamente la legislación comunitaria. Por tanto el Tribunal de Justicia se limita a valorar si el Consejo examinó con diligencia e imparcialidad las circunstancias y si la conclusión a la que llegó era motivada, pero no si era factible llegar a un acuerdo en un plazo determinado.
Concluye que al no existir apoyo suficiente para ningún régimen lingüístico propuesto, la decisión del Consejo de autorizar la cooperación reforzada no adolece de falta de motivación que pueda conducir a su anulación.
6. El cuarto motivo de impugnación de la Decisión 2011/167/UE se articula sobre la denuncia por los demandantes de que con la cooperación reforzada se menoscaba la integración o uniformidad existentes previamente en virtud del Convenio sobre Concesión de Patentes en el que participan todos los Estados miembros, infringiéndose los objetivos de la cooperación reforzada que figuran en el artículo 20 TUE.
El Tribunal de Justicia considera que con el Convenio previo en ningún caso ha existido uniformidad pues el alcance de la protección es definido por el derecho nacional, mientras que con la patente unitaria sí existirá una protección uniforme en el territorio de los Estados miembros participantes.
El Tribunal se decanta entonces por la integración o uniformidad territorialmente parcial pero más incidente, que no por una integración territorialmente total pero de naturaleza más incompleta.
7. Plantea Italia que, según el artículo 118 TFUE, la creación de títulos europeos de propiedad industrial debe ser a escala de la UE, y la protección debería ser uniforme en toda UE. Mientras que el título creado no es de validez en todo el territorio de la UE, sino solo en un conjunto de Estados miembros.
Al parecer del Tribunal, si se ejerce la competencia que confiere el artículo 118 TFUE mediante cooperación reforzada deberá admitirse que la protección que se otorga no será aplicable al conjunto de la UE, sino solo a los Estados miembros participantes, siendo una consecuencia necesaria de este mecanismo. En otras palabras, entiende viene a entender el TJUE que la cooperación reforzada permite una excepción al artículo 118 TFUE.
8. El sexto motivo de impugnación de la Decisión 2011/167/UE plantea que la cooperación reforzada perjudica el mercado interior así como la cohesión económica, social y territorial, discrimina los intercambios entre Estados miembros y provoca distorsiones de competencia entre ellos. El TJUE considera que no puede afirmarse fundadamente que la Decisión impugnada cause ninguno de los perjuicios anteriores, y que en todo caso, el tema de que el régimen lingüístico sea el que cause estos perjuicios no se puede debatir en este proceso, al no estar todavía regulado por la Decisión en cuestión.
9. Por último el Tribunal de Justicia constata que con la Decisión del Consejo no se han vulnerado ni las competencias, ni los derechos, ni las obligaciones de España ni Italia, pues aduce el TJUE que en todo caso tienen las puertas abiertas para participar en la cooperación reforzada cuando así lo deseen. Por lo que desestima de forma completa los recursos de anulación presentados contra la Decisión del Consejo 2011/167/UE, de 10 de marzo de 2011.